Semana 27. 1 a 5 de mayo
Hola, familias.
Esta semana seguimos con nuestras rutinas habituales y hemos
realizado actividades relacionadas con una de las lecturas que más les gusta: Croco
del mexicano Andrés López. Os hemos adjuntado una narración en el aula y el
acompañamiento de una poesía de Federico García Lorca que tiene a los lagartos y
sus llantos como protagonistas. En las próximas semanas comenzaremos con
actividades relacionadas con la identificación de las vocales con diferentes
recursos y el de su nombre. Esta aproximación a la lengua escrita sale como un
juego y queremos que sea el inicio hacia un proceso de aprendizaje que será
crucial en su etapa educativa futura en el segundo ciclo de Infantil y en la
Primaria. El interés es que sientan interés y descubran que existe el lenguaje
escrito y que a través de él expresamos nuestro pensamiento. Que sean
conscientes de que en su entorno todo está envuelto de palabras (carteles, los
nombres de las calles, la propia ropa…). Dentro de lo más fundamental en el código
escrito está nuestro nombre, aquello que nos identifica. ¿Por qué aproximar el
nombre y no otra palabra? Porque cuando se incorporen a la escuela el espacio
del aula tendrá su nombre en las diferentes perchas donde colgarán sus bolsitas
(además de su foto), las mesas, los materiales, las botellas de agua, los
almuerzos, las prendas de ropa, entre tantas otras cosas, estarán identificadas
y diferenciadas por su nombre. Así, es una forma de que empiecen a reconocerlo
para poder ser autónomos en el aula. En definitiva, acompañarlos en su progreso
armónico.
Esta semana también hemos tenido alumnado que ha empezado a
quitarse los pañales y el control de esfínteres. Ahora que llega el buen tiempo
es una buena oportunidad para comenzar con este proceso, pero no es algo que
pase de la noche a la mañana. En el centro os podemos dar pautas para dar este
paso, pero lo importante es que sea sosegado porque en poco tiempo serán
capaces de alcanzar esa autonomía. Tampoco es algo que se pueda hacer de
sopetón (se retrocede más que se avanza, pese a la capacidad de resiliencia que
tienen las criaturas).
Consejos para quitar los pañales.
1. Aún con pañales, probar en casa de llevarlo al baño. Comprarles
un orinal, incluso que lo elijan ellos/a, comprobar que quiere sentarse y que
no pasa nada. Dejarles un tiempo y, aunque no mee, dejar que juegue un rato breve
con ellos y volver a sentarlo. Es decir, primero que reconozcan el espacio y
progresen.
2. Cuando esa dinámica de sentarse consigue algún éxito: ha
conseguido mear, ha estado ese rato posterior sin mearse; incrementar los
tiempos entre sentarlo y dejarle jugar. Si se mea, darle naturalidad. Ni por
exceso ni por defecto (cualquiera de las dos conductas las identifica como una
alteración de la rutina y la emplearán para llamar vuestra atención). Por este
motivo, el del cambio de ropa, es aconsejable en esta época (ropa más fresca,
se seca antes después de lavarla,…).
3. Una vez que estos pequeños pasos se afianzan, intentad que
expresen que quieren ir al baño. Aún así, en este momento en el que son capaces
de aguantar con facilidad sus esfínteres al menos 30 minutos, es cuando
vendréis a la escuela con un capazo de ropa de cambio (ropa interior, calcetines,
camiseta y muy importante: un calzado de repuesto). ¿Por qué en este momento?
Si lo traéis sin capacidad de aguantar, nos vamos a pasar la mañana más que
educando, limpiando el suelo y cambiando la ropa de unos niños/as que no tienen
la culpa de ese escape. Estamos acostumbrados, llevamos muchos años en esto y
simplemente queremos deciros que el control de esfínteres es algo que comienza
en casa: su lugar de socialización primario.
4. Una vez que conseguimos estos pequeños hitos, no
olvidemos que hay momentos en los que debe llevar pañal: durante el sueño. Es una
presión innecesaria y una sensación muy incómoda para ellos/as notar que el
sueño se interrumpe y se levantan mojados. De nuevo, ni alarmarse ni hacer una
fiesta. También cuando empiezan este proceso, cuando conducimos es preferible
que lo lleven en trayectos largos (por seguridad).
5. Ahora bien, no podéis crear dos dinámicas incongruentes:
según nos apetece o nuestros compromisos sociales decidimos que lleva o no
lleva pañal. Lo único que conseguís es que retroceda. Ser conscientes de que
tenéis que estar pendientes del tiempo que pasa entre que ha ido al baño y no. Aquí,
en la escuela, al final somos como un reloj que tiene esos intervalos de tiempo
muy interiorizados (por regla general, no lo piden) y sistemáticamente los
ponemos. Ese consejo también aplica para las familias.
6. Habrá momentos de retroceso. A veces sin ningún motivo
más que un cambio de rutina en casa, ellos/as querrán expresar su malestar o
incomprensión meándose encima. Así, que tened en cuenta estos retrocesos.
Podríamos seguir con más consejos, pero de entrada es una primera
aproximación.
Esperamos que os gusten las lecturas de esta semana, estamos
incorporando nuevos álbumes en el préstamo semanal. Disfrutad con la lectura
compartida.
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Alumno/a |
Álbum |
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Lucas |
Josse Goffin.
¡OH! |
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Oliver |
Hervé Tullet.
Un libro |
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Román |
Michel
Grejniec. A qué sabe la luna |
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Triana |
Maurice
Sendak. Donde viven los monstruos |
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Juan |
Sylvaine Jaoui. Soy un árnol |
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Unai |
Jon Klassen.
El ladrón del sombrero |
|
Sira |
Jon Klassen.
Yo quiero mi sombrero |
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Sergi |
Andrés López.
Croco |
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Enzo |
Holzwarth y
Wolf Erlbruch. El topo que quería saber… |
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Inés |
Pat Hutchins.
El paseo de Rosalía |
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Nora |
Leo Lionni.
Pequeño azul y pequeño amarillo |
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Valentina |
Jon Agee. El
muro en mitad del libro |
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Daniel |
María Pascual de la Torre. Malacatú |
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Darío |
Carson Ellis. Mau Iz Io |
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Hugo |
Manuel
Marsol. La leyenda de Don Fermín |
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